Día: 9 mayo, 2018

El Resurgir del Dragón: Zángano fórmigo

Zángano fórmigo

Un zángano tiene una consideración similar a la de un noble de otras especies, sin Zanganoembargo sus derechos y deberes son muy distinto de lo que se supone normal para alguien de la nobleza.

Son escasos en número, entre veinte y cien, según el tamaño de la colmena, y su lugar está en el harem de la reina, que no es más que una jaula de oro. Allí tienen todas las comodidades y lujos imaginables, docenas de sirvientes a su servicio y un férreo cuerpo de guardias. No en vano son una pieza importante para la supervivencia de la colonia. Los zánganos tienen la obligación de acudir a su reina cuando son reclamados para fecundar los huevos que serán los futuros súbditos de la colonia. Además, es normal que las reinas intercambien zánganos cuando realizan acuerdos comerciales o políticos de algún tipo, se supone que es una forma de unión entre las colonias, más allá de los simples tratados.

Algunas Reinas, sobre todo las seguidoras de la diosa de la libertad Aurana, dan a sus zánganos la oportunidad de seguir su propio camino, quedando únicamente en sus manos formar parte o no del harem de la colonia. Los que se arrepienten de quedarse, o simplemente no tuvieron opción, solo tienen dos opciones. La primera es buscar una forma de huir y ser libre, la otra es hacerse imprescindible para la colonia. Algunos zánganos cultivan sus habilidades y conocimientos, hasta el punto de conseguir títulos o cargos que les proporcionan gran libertad dentro de la colonia como heraldos, oficiales del ejército, recaudadores de impuestos o incluso miembros del consejo de la reina.

Físicamente son muy similares a un fórmigo común, solo que más esbeltos y con un par de alas transparentes y venosas. Aquello más independientes suelen ser bardos, exploradores o guerreros, mientras que los que conservan una cierta fidelidad a su colonia acaban como clérigos, magos o incluso paladines. (más…)